
Marcas
Una marca no necesita fotografías bonitas, necesita que su público la mire y sienta que le están hablando a él, y eso no sale de la cámara sino de entender antes quién va a ver la imagen y qué tiene que sentir cuando la vea. Todo lo demás —el fondo, la luz, la hora del día— es consecuencia de esa respuesta.
De una marca global a una nevería con ochenta años de tradición. Entre un encargo y otro cambia la escala, nunca el cuidado.
El mismo producto, dos públicos
Quien busca el producto quiere verlo de cerca y sin distracciones; quien busca el lugar quiere imaginarse sentado ahí. Es la misma nevería y el mismo día de trabajo, y son dos fotografías que no se pueden intercambiar.


Caso · Nevería Roxy
Roxy no llegó sin identidad: el rojo, el turquesa, las rayas y el logotipo llevan décadas ahí y la gente los reconoce antes de leer el nombre. Cuando una marca ya tiene eso, el trabajo no es inventarle una imagen, es fotografiarla de manera que siga siendo suya.
Una identidad hecha y muy suya. El riesgo no era quedarse corto, era que las fotografías acabaran pareciéndose a las de cualquier otra heladería.
Monté el producto sobre el rojo de Roxy en lugar de un fondo neutro, y la vida del local sobre el turquesa de sus paredes. Después bajé a la textura: la nieve de cerca, el barquillo, el bote derritiéndose. Y una cenital limpia, que es la toma que una carta necesita.
Un juego de imágenes que sirve para la carta, para redes y para el punto de venta, y que no se confunde con el de otra marca, porque aquí el fondo también es la marca.







Horizontal y vertical
La misma pieza se corta distinto para tu página que para el teléfono, y no se trata de recortarla por los lados: en vertical el encuadre manda otra cosa y hay que volver a componerlo. Te entrego los dos, porque tu gente te va a ver primero en Instagram y después en tu sitio.
Horizontal · Sitio, YouTube, pantalla en tienda
Vertical · Reels, TikTok, historias
Caso · Carta de restaurante
En este trabajo hice las fotografías y los videos de los platillos, uno por uno, y el diseñador del restaurante los integró en la carta. Lo digo tal cual porque es la pregunta que siempre llega: no tienes que cambiar de diseñador ni yo voy a diseñar tu carta.
Lo que sí hago es entregar las imágenes de manera que quien la diseña no tenga que pelearse con ellas: mismo fondo, misma luz y mismo tamaño entre un platillo y otro, cada uno de frente y desde arriba.
Caso · New Era
Una gorra no se entiende sobre un fondo blanco, se entiende puesta y de noche, bajo el neón de la avenida y en la cabeza de alguien que se parece a quien la va a comprar. Aquí el trabajo fue elegir la hora y el lugar antes que la luz.




Caso · Ben & Frank
Fotografiar una óptica es fotografiar dos cosas a la vez: el armazón, que es el producto, y la gente probándoselo, que es la razón por la que alguien entra. Las vitrinas se hicieron con calma y el resto salió del día normal de la tienda, sin montar nada.


Qué puedo hacer por tu marca
Tu producto fotografiado para tienda en línea, catálogo y punto de venta, con un fondo y una luz que sean tuyos y no de plantilla.
Cada platillo de frente y desde arriba, parejos entre sí, listos para que quien diseña tu carta los acomode sin tener que corregirlos.
Foto y video pensados para el feed y entregados en horizontal y en vertical, porque tu gente te ve primero en el teléfono.
Aperturas, activaciones y presentaciones, documentadas como pasaron y entregadas a tiempo para que sirvan.
Cómo trabajo
Me cuentas qué vendes y a quién. Antes de hablar de fotografías necesito saber quién las va a ver.
Te mando qué tomas haría, cuántas, dónde y para qué se van a usar cada una. Sin sorpresas después.
Un día o los que haga falta. Vas viendo el resultado mientras pasa, no hasta el final.
Fotos editadas y videos en horizontal y en vertical, al tamaño de cada lugar donde van a vivir.